Ordenar : un lugar para cada cosa... y cada cosa en su lugar. El arte de ordenar: de la vajilla a la ropa de hogar, pasando por los libros y los CD.
Ropa: Todo empezó con el baúl, el precursor del orden. En todas las civilizaciones los baúles o cofres encuentran su sitio. Contenían las riquezas de la tribu o de la casa, en particular el ajuar de la novia. El hombre, con el tiempo, se vuelve sedentario; aparecen entonces los armarios, las cómodas, los chiffonniers (pequeño mueble estrecho y alto con cajones superpuestos), los semanarios que responden a una de sus preocupaciones: cada cosa encuentra su sitio. Los muebles con cajones (reediciones de muebles de comerciantes en granos, de notario, de boticario) se cuelan desde ahora en la entrada, en el salón incluso en la cocina. Estos muebles muy cómodos son minas para ordenar.
Papeles: Sus primos secretarios o bargueños nos permiten trabajar cerca de nuestros libros o disimular nuestro correo que se amontona.El sitio, un problema eterno: nunca se tiene suficiente.Existen soluciones: los arquitectos de interior respetan nuestros deseos y nuestras necesidades adaptándolos técnicamente...
Vajilla: El aparador o el aparador de dos cuerpos, los vasares vuelven a las cocinas y a los comedores. Todos estos muebles - del rústico al diseño - tienen a menudo su lado "de presentación". La alambrera de gallinero sustituye incluso a veces a las puertas.
La vajilla ya no se esconde. Se expones, se muestra. Está más cerca de nosotros.Las vitrinas, los semanarios, las estanterías, los muebles de ángulo,
las sombrereras son el mejor medio de tener todo a mano... Los tarros, cajas, botellas forman parte de la decoración. De la misma manera que los utensilios
abandonan los cajones para colgarse encima de la superficie de trabajo.
Libros:libros no pueden pasarse de ella: clásica, de madera preciosa para un salón convencional, de metal, de cristal y en color para una decoración más contemporánea, la biblioteca es un elemento importante del salón convencional.
Las bibliotecas han hecho su revolución y han decidido no estar ya siempre de pie. Algunas son oblicuas y provistas de soporte de bloqueo. Otras pueden hacer gala de líneas quebradas, de estanterías inventivas que juegan con el espacio. Modifican la monotonía de las líneas. Una biblioteca puede expresar otra cosa que una alineación siniestra de estanterías anónimas. Otra solución apropiada: la pared de estanterías a medida: muy práctico para las habitaciones de forma irregular, las ventanas mal colocadas, los rincones inutilizables, los radiadores en medio... Puede utilizarlas al infinito. Piense también en las estanterías de ángulo...
Música: A la hora de los multimedia, es necesario organizar el orden. Los muebles-TV HI-FI nos facilitan la vida. El vídeo, la televisión, el ordenador, el DVD, todo puede integrarse, incluido los cables eléctricos. Nos hacen ganar sitio, están compuestos por módulos y a menudo con ruedas. Los CD que invaden nuestros salones deben ellos también encontrar su sitio: tienen sus muebles específicos. Los guarda-CD de madera, de cristal, muy largos, permiten no perdernos. ¿Le gana la obsesión del orden? Entonces no descuide los últimos detalles: El revistero cerca del sofá, el perchero y el paragüero en la entrada: cada cosa en su sitio. Ahora puede relajarse...